Stillroom Abre sus Puertas: Bienvenidos al Arte de lo Invisible
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Hay espacios que nacen con la intención de quedarse. No hablamos de simple apertura, sino de la llegada de un lugar que promete transformar la manera en que entendemos la experiencia de tomar un cóctel en Madrid. Stillroom abre sus puertas el próximo martes 14 de abril de 2026 en Calle Moreto 9, en el corazón del barrio de los Jerónimos, y lo hace con la convicción de que la verdadera magia no siempre se ve, pero siempre se siente.
Un nuevo concepto llega al barrio de los Jerónimos
El barrio de los Jerónimos siempre ha sido ese rincón de Madrid que respira historia, arte y una elegancia discreta. A pasos del Museo del Prado, entre calles empedradas que guardan secretos de siglos, surge ahora Stillroom: un gastro cóctel bar de autor que llega para ocupar un espacio que, hasta ahora, estaba esperando ser llenado con algo diferente.
Pero ¿qué hace diferente a Stillroom? Todo comienza con su filosofía: El Arte de lo Invisible. Esta no es simplemente una frase bonita para un cartel. Es el principio rector que guía cada decisión, desde la selección de ingredientes hasta la disposición de los asientos en la barra. En Stillroom, creemos que la excelencia no necesita gritar para ser reconocida. Se presenta con sutileza, con precisión quirúrgica y con la certeza de que quien pruebe uno de nuestros cócteles entenderá, sin necesidad de explicaciones, que está frente a algo extraordinario.
La elección del barrio de los Jerónimos no fue casualidad. Buscábamos un entorno que reflejara nuestra esencia: sofisticado pero accesible, histórico pero con mirada contemporánea. Calle Moreto 9, con su fachada que respeta la tradición arquitectónica de la zona pero que esconde un interior completamente renovado, representa esa fusión perfecta entre lo que fue y lo que puede ser. Estamos rodeados de cultura —el Prado, el Thyssen, el CaixaForum están a pocos pasos— y queríamos que Stillroom se convirtiera en el complemento perfecto para una tarde de arte o en el destino ideal para quienes buscan algo más que una copa después de visitar los museos.
Lo que encontrarás en Stillroom va más allá de una carta de cócteles. Encontrarás un espacio diseñado para la conversación, para el encuentro, para esos momentos que se quedan grabados en la memoria. La iluminación tenue, el diseño de interiores que combina materiales cálidos con toques industriales, la música seleccionada con cuidado milimétrico: todo ha sido pensado para que cuando cruces nuestro umbral, el mundo exterior quede, literalmente, en otro lugar.
El equipo detrás del proyecto
Cada gran establecimiento tiene una historia, y toda historia necesita protagonistas. En el caso de Stillroom, esa historia comienza con Enzo Ruiz, fundador del proyecto, director creativo y alma del concepto y de la barra.

Enzo no es nuevo en el mundo de la hostelería de alta gama. Su mirada siempre ha estado orientada hacia proyectos que desafían lo convencional, que buscan elevarse por encima de la mediocridad que a veces satura el panorama hostelero de las grandes ciudades. Para él, abrir Stillroom no era simplemente montar un negocio; era crear un legado. Queríamos un lugar donde la gente sintiera que está viviendo algo único. No buscamos la ostentación: buscamos la autenticidad.
Esa manera de entender el oficio se apoya en tres pilares fundamentales: excelencia en el producto, atención al detalle y accesibilidad sin complejos. Para Enzo, no tiene por qué existir una contradicción entre lo sofisticado y lo accesible. Un cóctel de autor puede ser una obra de arte líquida que cualquiera pueda disfrutar, siempre que quien lo sirva sepa explicarlo, presentarlo y hacer sentir cómodo a quien lo pide. Y eso es exactamente lo que hemos construido.
Pero una visión así no se sostiene en el papel: se materializa cada servicio detrás de la barra. Y ahí Enzo es también el artista que transforma ingredientes en experiencias.
Enzo viene de una trayectoria sólida en la coctelería de autor, pero lo que realmente le distingue es su capacidad para innovar sin perder de vista la esencia. Para él, un buen cóctel empieza mucho antes de mezclar las botellas. Empieza en el mercado, eligiendo la fruta perfecta. Continúa en la cocina, donde prepara sus propias reducciones, cordiales y fermentaciones. Y termina en la barra, donde cada vertido es un movimiento estudiado, cada garnish una decisión consciente.
«Mi objetivo es que quien pruebe uno de nuestros cócteles no solo sienta que está bebiendo algo delicioso, sino que entienda una historia», comparte Enzo. «Cada cóctel tiene un origen, una técnica, una razón de ser. Y yo quiero que eso se note en cada sorbo.»
Esa doble mirada —el rigor de quien piensa el proyecto y la creatividad de quien lo ejecuta en la barra— es lo que sostiene Stillroom. Alrededor de ella hemos construido no solo un bar, sino un equipo. Nuestro personal de barra ha sido seleccionado no solo por sus habilidades técnicas, sino por su capacidad de comunicar, de hacer sentir a cada cliente que ha venido al lugar correcto.
Qué encontrarás en STILLROOM
Cuando hablamos de la carta de Stillroom, hablamos de dieciséis creaciones de autor que representan meses de investigación, prueba y error. Dieciséis cócteles que no siguen tendencias, sino que establecen las propias.

Nuestra carta de cócteles de autor ha sido diseñada para ofrecer experiencias diversas: desde refrescantes opciones para las tardes de primavera hasta creaciones más complejas y reconfortantes para las noches de invierno. Cada cóctel lleva incorporado un elemento de sorpresa, ya sea una técnica innovadora, un ingrediente inesperado o una presentación que desafía lo convencional.
Pero en Stillroom no solo se vive de la barra. Nuestra oferta de bocados para compartir ha sido diseñada para complementar la experiencia de bebida, no para acompañarla como mero añadido. Hemos trabajado con productores locales para crear un menú de pequeños platos perfectos para compartir, porque creemos que la mejor manera de disfrutar de un buen cóctel es acompañado de buena comida y mejor compañía.
El ambiente de Stillroom es otro de nuestros sellos distintivos. No encontrarás aquí el bullicio de los bares de copas convencionales. Encontrarás un espacio donde la conversación fluye, donde la música acompaña sin molestar, donde la iluminación invita a quedarse una copa más. Nuestro diseño interior es deliberadamente contemporáneo: barra de microcemento, paredes en los verdes profundos y los negros de nuestra paleta, luz cálida y de baja intensidad, y estantes retroiluminados donde los fermentos, los cordiales y las infusiones de la casa quedan a la vista como parte del propio decorado.
La barra, protagonista indiscutible del espacio, ha sido diseñada para que puedas ver a nuestros bartenders en acción. Creemos que la coctelería es un espectáculo, y como tal, debe ser visible. No hay puertas cerradas ni secretos escondidos. Todo lo que hacemos, lo hacemos frente a ti.
Técnicas que nos definen
Si hay algo que distingue a Stillroom de otros establecimientos de la ciudad, es nuestra apuesta firme por la técnica. En nuestra guía de técnicas de coctelería avanzada y en el glosario de coctelería y mixología encontrarás explicados algunos de los términos que definen nuestra manera de trabajar, pero vamos a profundizar en las técnicas que realmente nos hacen diferentes.
El fat washing, por ejemplo, es una de nuestras técnicas favoritas. Consiste en infusionar grasas —puede ser mantequilla, aceite de coco o incluso tocino— en licores para crear capas de sabor que de otra manera serían imposibles. ¿Un old fashioned con mantequilla? Sí, y te aseguramos que una vez que lo pruebes, no hay vuelta atrás.
La lactofermentación es otro de nuestros sellos. Hemos desarrollado nuestras propias fermentaciones de frutas y verduras que aportan complejidad ácida y perfiles de sabor únicos. Un cordial de naranja lactofermentada, por ejemplo, tiene una profundidad de sabor que ningún jugo fresco puede igualar.
Los cordiales, ya que hablamos de ello, son otra piedra angular de nuestra filosofía. A diferencia de los jarabes industriales, todos nuestros cordiales se preparan en casa, con ingredientes de primera calidad y una atención al proceso que puede llevar días. Un cordial de lavanda requiere infusionar las flores a temperatura exacta durante el tiempo preciso para extraer su aroma sin caer en la amargura. Es trabajo artesanal, sí, pero es el único modo de lograr la excelencia que buscamos.
También trabajamos con técnicas de alta tecnología: sifones de óxido nitroso para texturas ultrasuaves, centrífugas para clarificar zumos, evaporación al vacío para concentrar sabores. Todo ello al servicio de un único objetivo: que cada cóctel que salga de nuestra barra sea una experiencia memorable.
Pero no te asustes con la terminología. En Stillroom, la técnica está al servicio del sabor, no al revés. No usamos técnicas innovadoras porque sí, sino porque mejoran lo que bebes. Y si tienes curiosidad por saber más, nuestros bartenders estarán encantados de explicarte el proceso detrás de tu cóctel favorito.
Cómo reservar y visitarnos
Ya tenemos todo listo para recibirte. Stillroom abre sus puertas en soft opening el martes 14 de abril de 2026, y desde ese momento, queremos que te sientas como en casa. O mejor dicho, que te sientas en un lugar que vas a querer llamar tu nuevo hogar.
Nos encontramos en Calle Moreto 9, en el barrio de los Jerónimos, junto al Museo del Prado. Si vienes desde el eje del Prado-Botánico, puedes llegar caminando en cinco minutos desde la puerta principal del museo. La estación de metro más cercana es Estación del Arte, antes Atocha (línea 1), a unos ocho minutos andando, o también puedes bajarte en Banco de España (línea 2), a unos diez minutos.
Nuestros horarios de apertura son:
- Lunes y martes: cerrado
- Miércoles y jueves: de 11:00 a 19:00
- Viernes y sábado: de 11:00 a 15:00 y de 19:00 a 01:30
- Domingo: de 11:00 a 23:00
El brunch se sirve dentro de esas franjas: miércoles y jueves de 11:00 a 17:00 —de 17:00 a 19:00 seguimos abiertos con bocados, dulces y coctelería—, viernes y sábado de 11:00 a 15:00, y domingo hasta las 16:00.
La reserva no es obligatoria, pero sí muy recomendable para los días de mayor afluencia, especialmente los viernes y sábados por la noche. Puedes reservar mesa directamente a través de nuestra web, donde encontrarás disponibilidad en tiempo real, o llamarnos por teléfono si prefieres el contacto más personal.
Y ahora viene la parte más importante: queremos conocerte. Stillroom abre sus puertas con la ilusión de quien inicia un camino, pero sabemos que ese camino solo tiene sentido si lo recorremos juntos. Cada cliente que cruza nuestro umbral se convierte en parte de nuestra historia. Tus comentarios, tus favoritos, tus sugerencias: todo construye lo que Stillroom será mañana.
Así que ya sabes. El 14 de abril, Calle Moreto 9. Te esperamos con la barra lista, los cócteles preparados y las puertas abiertas. Stillroom llega al barrio de los Jerónimos para quedarse. Y queremos que formes parte de este comienzo.
El arte de lo invisible te espera.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está STILLROOM y cómo se llega desde el Museo del Prado?
Nos encontramos en Calle Moreto 9, en el corazón del barrio de los Jerónimos, a cinco minutos a pie de la puerta principal del Museo del Prado. Si vienes desde el eje Prado-Botánico es un paseo agradable por una de las zonas más elegantes de Madrid; te lo contamos paso a paso en la ruta a pie desde el Prado. También puedes acercarte en metro: Estación del Arte (línea 1) queda a unos ocho minutos y Banco de España (línea 2), a unos diez. Al llegar verás una fachada que respeta la tradición del barrio y esconde un interior contemporáneo.
¿Qué es un gastro cóctel bar y qué diferencia a STILLROOM?
Un gastro cóctel bar combina la coctelería de autor con una propuesta gastronómica pensada para acompañarla de verdad, no como añadido. En STILLROOM llevamos ese concepto un paso más allá con nuestra filosofía, «El Arte de lo Invisible»: creemos que la sofisticación no necesita ostentación. No encontrarás un local ruidoso ni pretencioso, sino un espacio íntimo donde cada detalle —la luz cálida, la música, la barra de microcemento, los fermentos a la vista en los estantes— está cuidado. Nuestros cócteles de autor y nuestros bocados para compartir están creados para vivir una experiencia memorable, no una consumición más.
¿Qué técnicas de coctelería y de cocina utilizáis en STILLROOM?
La técnica es nuestro sello. En la barra trabajamos con fat washing (infusión de grasas en licores), lactofermentación de frutas y verduras, cordiales elaborados en casa, sifones de óxido nitroso para texturas sedosas, centrífugas para clarificar y evaporación al vacío para concentrar sabores. En la cocina de bocados aplicamos métodos de precisión: sous-vide, horno de radiación tipo MyChef, soplete e inducción. No usamos técnicas por moda, sino porque mejoran lo que bebes y lo que comes. Puedes verlas explicadas una a una en nuestra guía de técnicas de coctelería avanzada.
¿Hace falta reservar mesa en STILLROOM?
La reserva no es obligatoria, pero sí muy recomendable para los días de mayor afluencia, sobre todo viernes y sábados por la noche. Puedes reservar mesa desde nuestra web, donde verás la disponibilidad en tiempo real, o llamarnos por teléfono si prefieres un trato más personal. Los miércoles y jueves, y en las sesiones de brunch, suele haber más flexibilidad. Y si lo que quieres es un sitio en la barra para ver trabajar al equipo, merece la pena venir pronto o avisarnos al reservar: el aforo es limitado a propósito.
¿Hay comida para compartir o solo cócteles?
Hay comida, y es una parte fundamental de la propuesta. Nuestra carta de bocados para compartir está diseñada para complementar la bebida, no para acompañarla como un simple aperitivo. Trabajamos con productores locales y con las mismas técnicas de precisión que en la barra —sous-vide, horno de radiación, soplete— para que cada plato pequeño aguante la comparación con el cóctel que tiene al lado. La idea es que pidas varias elaboraciones, las compartas y construyas una velada completa. Déjate asesorar por el equipo de barra para el maridaje.
¿Cuál es el horario de STILLROOM y cuándo se sirve el brunch?
Abrimos de miércoles a domingo, con horarios distintos según el día. Miércoles y jueves servimos de 11:00 a 19:00 en horario continuo. Viernes y sábados abrimos de 11:00 a 15:00 y de 19:00 a 01:30, con descanso entre sesiones. Los domingos, de 11:00 a 23:00 sin interrupción. Lunes y martes permanecemos cerrados. El brunch se sirve dentro de esas franjas: miércoles y jueves de 11:00 a 17:00 —de 17:00 a 19:00 seguimos abiertos con bocados, dulces y coctelería—, viernes y sábado de 11:00 a 15:00, y domingo hasta las 16:00. Te recomendamos comprobar la disponibilidad antes de venir, sobre todo el fin de semana.