Spritz: el aperitivo de burbujas perfecto para el verano
Un spritz es, ante todo, una forma de entender el aperitivo: un trago largo, de baja graduación, que combina vino espumoso, un amaro o licor amargo y un toque de soda, servido con abundante hielo y una rodaja de naranja. En STILLROOM lo tratamos como una categoría con identidad propia —no como una marca— y nos gusta explorar sus límites desde nuestra coctelería de autor en el barrio de Los Jerónimos, Madrid. Si buscas frescura, amargor equilibrado y burbuja fina, el spritz es el aperitivo de verano que siempre funciona.
Qué es un spritz y cómo funciona: la fórmula del aperitivo perfecto
El spritz es una categoría de cóctel aperitivo, no una receta cerrada ni una marca registrada. Su origen se sitúa en el Véneto italiano, donde los soldados austriacos del siglo XIX alargaban los vinos blancos locales con un chorro de agua con gas —spritzen, en alemán, significa «salpicar»—. Con el tiempo, esa base de vino y soda incorporó amari y licores amargos, dando lugar a la familia de tragos que hoy conocemos.
La estructura clásica responde a la regla 3-2-1: tres partes de vino espumoso —prosecco o cava—, dos partes de amaro o licor amargo y una parte de soda. Se construye directamente en una copa de balón o de vino, sobre hielo abundante, y se remata con una rodaja de naranja o un twist que aporte aceites esenciales. El resultado es un trago de unos 8-11% de alcohol, ligero, burbujeante y con un amargor que despierta el apetito sin empalagar.

¿Por qué funciona tan bien en verano? Porque la combinación de frío, burbuja y amargor activa las papilas gustativas y estimula la producción de saliva y jugos gástricos, justo lo que buscamos antes de comer. Además, su baja graduación permite disfrutar de más de uno sin que el calor pase factura. En Madrid, con el termómetro apretando, un spritz bien ejecutado es puro sentido común.
El papel del amargor y la burbuja
El amargor no es un defecto: es el motor del aperitivo. Los compuestos amargos de raíces, cortezas y cítricos —genciana, ruibarbo, quina, naranja amarga— estimulan los receptores del sabor y preparan el estómago para la comida. La burbuja, por su parte, aporta una textura viva que arrastra los aromas volátiles hacia la nariz y refresca el paladar. Juntos, convierten al spritz en un trago que pide otro sorbo y otro plato.
Tipos de spritz: una tabla para orientarse entre amaros y perfiles
El mundo del spritz es más amplio de lo que parece. Cada amaro o licor aporta un carácter distinto: más cítrico, más herbal, más seco o más dulce. Esta tabla recoge las variantes más representativas que trabajamos y recomendamos desde STILLROOM.
| Spritz | Amaro o licor | Perfil |
|---|---|---|
| Aperol Spritz | Aperol | Dulzor cítrico suave, naranja y ruibarbo, amargor ligero. El más accesible. |
| Campari Spritz | Campari | Amargor intenso, hierbas y corteza, final seco. Para paladares entrenados. |
| Hugo Spritz | Licor de saúco y menta | Floral, fresco y dulce. Muy popular en el Tirol y Centroeuropa. |
| Select Spritz | Select Aperitivo | Equilibrio entre Aperol y Campari, raíces y cítricos. De raíces venecianas. |
| Cynar Spritz | Cynar | Alcachofa y hierbas, amargor terroso y profundidad vegetal. Muy gastronómico. |
Cada uno de estos spritz admite ajustes: desde el vino espumoso elegido hasta el garnish. En STILLROOM nos gusta jugar con cordiales propios, infusiones y twists aromáticos para llevar cada variante a nuestro terreno.
Anatomía del spritz: qué aporta cada elemento
Despiezar un spritz ayuda a entender por qué funciona y cómo podemos afinarlo. Aquí va una tabla con la función de cada componente y su proporción orientativa, que luego ajustamos según el amaro y el perfil deseado.
| Elemento | Función | Proporción orientativa |
|---|---|---|
| Vino espumoso (prosecco o cava) | Base alcohólica ligera, burbuja, frescura y cuerpo. | 3 partes (90-120 ml) |
| Amaro o licor amargo | Aporta amargor, complejidad aromática y color. | 2 partes (60-80 ml) |
| Soda o agua con gas | Alarga, rebaja la graduación y aviva la burbuja. | 1 parte (30-40 ml) |
| Hielo abundante | Enfría, diluye lentamente y mantiene la estructura. | Llenar la copa |
| Rodaja de naranja o twist | Aporta aceites esenciales cítricos y contrapunto aromático. | 1 unidad |
La clave está en el equilibrio: si el amaro es muy dulce —como Aperol—, podemos inclinar la balanza hacia un espumoso más seco. Si es muy amargo —como Campari—, un prosecco con algo de azúcar residual suaviza el conjunto. En STILLROOM medimos cada proporción al mililitro, pero siempre dejamos espacio para probar y corregir.
Cómo lo usamos en STILLROOM: el spritz desde el laboratorio
En STILLROOM el spritz no es un comodín: es un lienzo. Partimos de la estructura clásica y aplicamos técnicas de coctelería de laboratorio para reinterpretarlo sin perder su esencia refrescante y aperitiva. Trabajamos con fermentaciones propias, cordiales de cítricos ajustados al gramo y twists aromáticos que cambian la experiencia sin que el bebedor tenga que saber por qué.

El garnish, por ejemplo, no es un adorno. Un twist de naranja bien expresado sobre la superficie del spritz libera limoneno y otros aceites esenciales que transforman el primer sorbo. En nuestras versiones de autor, a veces sustituimos la soda por kombucha —un té fermentado con burbuja natural y acidez viva— para añadir complejidad sin sumar alcohol. Son decisiones que tomamos desde el conocimiento de las técnicas de coctelería avanzada que aplicamos a diario en nuestra barra de la Calle Moreto 9.
Tres ideas para empezar
Si quieres explorar la categoría por tu cuenta o entender cómo la abordamos en casa, estas tres variantes te dan un mapa de sabores bien distinto.
Aperol Spritz de manual
El punto de partida. Prosecco brut, Aperol y soda en proporción 3-2-1, hielo hasta arriba y una rodaja gruesa de naranja. Sin trucos: si el espumoso es bueno y el hielo abundante, funciona solo. En STILLROOM lo servimos con un twist adicional de pomelo para realzar el amargor cítrico.
Spritz floral de la casa
Nuestra vuelta de tuerca: sustituimos el amaro clásico por un cordial de saúco y verbena que elaboramos con ácido cítrico y azúcar invertido, y lo combinamos con cava brut nature y un toque de soda de lima fermentada. El perfil es floral, seco y muy aromático, con una burbuja finísima. Ideal para quien busca un aperitivo menos dulce y más gastronómico.
Spritz sin alcohol con kombucha
Partimos de kombucha de té verde, la mezclamos con un cordial sin alcohol de naranja amarga y genciana, y alargamos con agua con gas bien fría. El resultado conserva el amargor, la burbuja y la complejidad de un spritz clásico, pero con 0% de alcohol. Perfecto para quienes no beben o para alargar la sobremesa sin consecuencias.
¿Quieres dominar la el spritz con tus propias manos?
Ligero, amargo y con burbujas: el spritz es el aperitivo que define el verano en la barra. En Stillroom Academy la enseñamos en directo, en nuestra barra de Moreto 9, dentro del curso Coctelería clásica: la era dorada.
Preguntas frecuentes sobre el spritz
¿Qué es un spritz?
Un spritz es un cóctel aperitivo de origen italiano que combina vino espumoso, un amaro o licor amargo y un toque de soda, servido largo con hielo y una rodaja de naranja. Es ligero, refrescante y está pensado para abrir el apetito.
¿Cuál es la fórmula del spritz?
La fórmula clásica es 3-2-1: tres partes de vino espumoso, dos partes de amaro o licor amargo y una parte de soda. Se construye sobre hielo y se decora con naranja. Las proporciones exactas pueden ajustarse al gusto y al amaro elegido.
¿Qué tipos de spritz hay?
Los más conocidos son el Aperol Spritz, el Campari Spritz, el Hugo Spritz, el Select Spritz y el Cynar Spritz. Cada uno utiliza un amaro o licor distinto y ofrece un perfil de sabor diferente: desde el dulzor cítrico hasta el amargor vegetal más intenso.
¿Qué vino se usa en un spritz?
Tradicionalmente se emplea prosecco, un espumoso italiano de burbuja media y perfil afrutado. En España, el cava brut o brut nature es una alternativa excelente que aporta más sequedad y verticalidad. La elección depende del amaro y del equilibrio que busquemos.
¿Existe el spritz sin alcohol?
Sí, y es una opción cada vez más demandada. Se puede elaborar con kombucha, cordiales sin alcohol de cítricos amargos y agua con gas, manteniendo la estructura, el amargor y la burbuja del spritz clásico sin graduación alcohólica.
El spritz es mucho más que un trago de moda: es una categoría versátil, con una lógica interna impecable y un abanico de posibilidades que en STILLROOM exploramos cada día desde el respeto por la tradición y la curiosidad por la técnica. Si quieres probar nuestras versiones de autor o descubrir cómo aplicamos fermentaciones, cordiales y twists a este clásico del aperitivo, te invitamos a consultar nuestra carta de coctelería y a reservar mesa en nuestra barra de la Calle Moreto 9, junto al Retiro. Y si te apetece seguir explorando el lenguaje del bar, pásate por nuestro glosario de coctelería y mixología, donde definimos cada término con el mismo rigor con el que medimos un cordial.


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